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Educar al niño

EDUCACIÓN INFANTIL La educación como se dice comienza en casa, pero en casa no es posible dar toda la educación. Ir a la escuela será para el niño un paso fundamental en la complementación de la educación. El niño descubrirá un mundo apasionante y divertido a la vez que exigente, porque no siempre podrá hacer lo que quiera y a demás se une el factor "horarios", a lo que el niño seguramente no está habituado. Para muchos padres también será una etapa exigente y una fase compleja a coordinar con el trabajo y la educación escolar del niño. El jardín de infantes no es obligatorio y depende de los padres que el niño comience o no esta etapa escolar. La edad para ingresar en el jardín de infantes o educación infantil, va desde los cero meses a los cuatro años, ya que a partir de los cinco - seis años la educación comienza como preescolar como veremos más abajo. Si ambos padres trabajan no se cuestionan si debería o no ir al jardín de infantes, por lo general es lo ideal o en su lugar buscar una niñera, pero para ser sinceros lo mejor es que el niño esté con profesionales pues el desarrollo intelectual del niño será más óptimo. Si alguno de los padres o ninguno de ellos trabaja, se cuestionarán si lo mejor será llevar el niño al jardín de infancia o tenerlo en casa y esperar algún año más. Hay que tener en cuenta algunas cuestiones:
Evaluar los centros educacionales Al elegir un centro infantil los padres deberán analizar, la ubicación, cualificación de los maestros y experiencia, ambiente educacional, cantidad de niños por clase, temas y trabajos escolares del ciclo infantil, ver las instalaciones como los baños y la cocina, la comida, el patio de recreo y los juegos instalados, analizar la seguridad y protección de las salidas a la calle.
Analizar si el niño está o no preparado para ir al colegio Los padres son los primeros que pueden determinar si el niño está preparado para comenzar una etapa escolar, aunque esta sea buena y sencilla en cierta medida. Dependerá de la naturaleza del niño que los padres determinen o no que su hijo entre en centro infantil. los padres tienen una visión indistinta cuando analizan si su hijo debe o no ir al colegio, algunos padres piensan que es una oportunidad de contacto diario con otros niños, juega y aprende. Otros padres deciden que sus hijos necesitan desfogarse y expresar sus capacidades físicas.
Pros y contras de la educación temprana Los "pros" de la educación infantil son evidentes, ya que los niños se relacionan con otros niños, aprenden juegos, música, canciones, idiomas, manualidades de todo tipo y hasta preparan celebraciones festivas. Aprenden a jugar solos y en grupo, aprenden los colores, dibujan, colorean, diferencian figuras, reconocen texturas, usan tipos de pintura y los aplican en telas y papel, aprenden los nombres y formas de animales, los medios transportes y muchos otros objetos. Es muy positivo, cuando el niño llega a casa cuanta a sus padres lo que hizo en clase y se siente feliz. Las actividades de la educación infantil les ayuda al desarrollo intelectual y creativo. Los "contra" son menos y están más relacionados directamente con el niño. Los contra que se pueden encontrar los padres es la falta de adaptación del niño al medio escolar o problemas de seguridad en el centro elegido. Sea como sea los padres no deben preocuparse de que el niño no asista a temprana edad a un centro educacional. Un estudio de Head Star en EEUU ha demostrado que los niños que no hacen educación preescolar, aprenden en poco tiempo y sin retraso lo que otros niños ya han aprendido en los años de educación preescolar. El CI de un niño no sufre consecuencias por un año más o menos de educación.
Actitudes sociales del niño en su nuevo medio Las clases infantiles son muy estructuradas y se adaptan muy bien a los pequeños. Los horarios ordenados y definidos por actividades desarrolla en los niños pequeños una conciencia de responsabilidad y estabilidad. Cada día se cumplen normas específicas como guardar todos los juguetes al terminar el día o todos a lavarse las manos a la hora de comer. Las actitudes sociales de un niño se verán reflejadas cada día en el aprendizaje y asimilación de las tareas de la clase.

EDUCACIÓN PREESCOLAR
Educación preescolar inicial
PLANTILLA El peso y las medidas de los bebés dicen mucho de su desarrollo físico. El peso y las medidas deben ser controlados por el pediatra. Esta es una tabla orientativa sobre el peso y las medidas ideales que deberás tener en cuenta a la hora de pesar y medir a tu hijo. Cada país tiene una tabla de referencia. La que ofrecemos es de España. La estatura de los niños de esta tabla es orientativa. Los niños medirán, pesarán y crecerán más o menos según la edad.

Un niño mental y físicamente preparado se desenvuelve con soltura y responsabilidad Su imaginación y creatividad se desarrollan normalmente, asimila positivamente el aprendizaje y lo aplica a la vida diaria. Después del colegio una vez en casa, cada día los padres deben mirar con el niño los deberes y tareas extraescolares, para el niño es un gran apoyo y esto refuerza su confianza y autoestima.
Las condiciones físicas de un niño no significan que el niño está preparado para ir a la escuela. Que un niño esté más alto de lo que corresponda a su edad, que salte con un pie y corra como una liebre no son signos de preparación preescolar. Las condiciones en la que los padres y los maestros deben fijarse son sus capacidades psicológicas, intelectuales, motrices y de ciertos hábitos adquiridos. Por decirlo de otra manera se trata de una cuestión interior, más que exterior. Entre las cosas que un niño debe ser capaz de hacer a partir de los tres años de edad, es atender algunas necesidades físicas por si mismo, como ir al lavabo, lavarse las manos, la cara y los dientes, vestirse, ponerse el calzado y saber decir su nombre. Los niños de entre cuatro y cinco años ya habrán aprendido todo lo mencionado y la perfección de sus actos estará centrada en nuevas habilidades como la escritura, sumar y restar, hacer deportes concretos como jugar al fútbol o natación. Y otra cuestión muy importante que los niños de cuatro y cinco años deben saber es hablar con claridad, contestando y haciendo preguntas concisas. Los padres pueden intuir si su hijo está preparado o no para ir a la escuela, tanto física como intelectualmente. Si los padres creéis que hay factores que vuestro hijo debe mejorar, podéis repasar lo expuesto y trabajar vosotros mismos con el niño en casa antes de que comiencen las clases o acudir a una maestra con experiencia en el centro donde habéis inscripto al niño para que os aconseje y os de una guía para preparar al niño.
Cuestiones educativas Es importante aclarar que si un niño no ha ido nunca a la escuela y ya tiene cinco o seis años, no es necesario que sepa escribir, sumar y restar, porque son elementos educativos que los padres no tienen facilidad para enseñar al niño y entiéndase que decimos "facilidad" y no hablamos de "capacidad" porque los padres son capaces de enseñar pero no es fácil, no siempre los niños se dejan enseñar por los padres y este factor debe tranquilizar a los padres, porque en cuanto el niño comience el colegio aprenderá rápidamente, porque tiene una edad en la que asimila hábilmente la enseñanza; salvo casos concretos como enfermedades o alguna alteración psíquica o del habla, etc, un niño se verá impedido de aprender normalmente, estos casos deben ser tratados por profesionales de campos específicos hasta que el niño haya superado esos problemas.
Guía para que los padres valoren si su hijo está preparado para el colegio No se trata de dominar todas las habilidades de que son capaces los niños de entre cinco y seis años de edad, cada niño es distinto y cada uno tiene dones y capacidades por desarrollar. Son cosas muy generales que los padres podéis practicar en casa con los niños. Se trata de una guía común que los niños son capaces de hacer y en la que los padres pueden fijarse para comprobar la preparación de su hijo:
- en casa puede hacer a tareas sencillas sin que sus padres le ayuden, por ejemplo estirar su cama.
- que atienda por si mismo sus propias necesidades, por ejemplo buscar un vaso y servirse agua.
- debe ser capaz de comunicar sus ideas, pensamientos y necesidades.
- observar que sea capaz de unirse a un grupo de trabajo, juegos o actividades.
- escuchar un cuento y relatarlo después sin leerlo.
- dibujar figuras y reconocer sus formas, redondo, cuadrado, alargado, alto, bajo, etc y que las recorte.
- diferenciar los colores básicos.
- que cante o intente cantar y que aprenda de memoria alguna canción.
- que se maneje bien con su vestimenta, prender y desprender botones y cremalleras o atarse los cordones del calzado.
- que sepa saltar y brincar con un pie.
Esta lista es una guía, no una obligación Y con ella los padres tendréis más claro los objetivos de lo que un niño de entre cinco y seis años debería poder realizar. Todos estos ítem pueden ayudar a que al niño le guste el colegio y entre mejor preparado y motivado. Si el niño se siente valorado y sabe que es capaz de hacer muchas cosas por si mismo, las posibilidades de éxito en la escuela son muy altas.

EDUCACIÓN INFANTIL
Juegos y aprendizaje
- Los niños tienen por lo general más habilidades especiales en algunas actividades de juegos Como por ejemplo juegos de construcción de ladrillos o bloques de armar. Son más fuertes en la competición y en las actividades físicas son más resistentes aunque menos persistentes. Tienen una habilidad innata y una tendencia natural por las actividades físicas y elementos que demuestren fortaleza y valentía.
- Las niñas son más inclinadas a la contemplación El juego ordenado y disciplinado. Muy pronto optan por la coquetería y sus juegos entre amigas se relacionan con la moda, la belleza, o profesiones tales como medicina o enfermería.
- Los niños prefieren jugar con niños La presencia o incorporación de chicas en un grupo de chicos los inhibe o por lo contrario se comportan de modo intolerante y tosco con la presencia femenina.
- Las niñas también prefieren jugar con niñas Y al contrario de los chicos, son más sociables y aceptan sin prejuicios a un niño que quiera jugar con ellas.
- A los niños les gusta juegos de agresividad Como golpearse o el enfrentamiento cuerpo a cuerpo y son muy competitivos físicamente.
- Las niñas son más competitivas intelectualmente Se inclinarán por la lectura, la conversación o mirar revistas con muchas imágenes.
- Los niños prefieren juegos relacionados con las matemáticas Y otros del estilo. Son muy perseverantes a la hora de resolución de problemas matemáticos. El varón por naturaleza tiene una mente especialmente matemática y racional, su tendencia natural es resolver cuestiones sobre el tema, aunque les cuesta atender en las horas de clase y son más desorganizados.
- Las niñas son más de letras y filosofía. Tienden menos a las matemáticas. Son menos racionales y más emocionales. Son más perseverantes en los estudios y si se proponen un objetivo lo llevan a cabo. Las niñas son por lo general más organizadas.
EDUCACIÓN PREESCOLAR Es en esta fase donde el niño aprende a ser más independiente realmente, más activo y responsable. Es un cambio importante tanto para el niño como para los padres que ven como su hijo crece. Pero no se trata solo de una etapa de crecimiento y desarrollo intelectual y físico, también es un cambio emocional considerable, ya que todo puede ir bien y la estructura emocional y psíquica irá bien, pero si es al contrario, la estructura emocional del niño puede desmotivarlo y el progreso cae en picado. Hay niños que no se adaptan a la etapa escolar, puede haber varias causas, los maestros, los niños, el ambiente, las horas lejos de sus padres, las obligaciones, etc. El apoyo de los padres y un programa que estimule al niño pueden solucionar la falta de adaptación.

COMPORTAMIENTO SOCIAL DEL NIÑO
Integración entre los iguales
EL COMPORTAMIENTO Comportamiento social se define por las muchas características que desarrollará la personalidad del niño, en este desarrollo influye la forma de vida y las perspectivas de vida que se puedan tener. Que un niño sea extrovertido o introvertido tendrá mucho que ver en el comportamiento social, no es lo mismo ser tímido que ser lanzado, por mencionar un ejemplo. Hay personas que tienen una gran capacidad de relacionarse y otras no, algunos tienen una gran voluntad de superar todos, otros esperan que se lo soluciones, etc. Pero en general lo importante es transmitir a nuestros hijos todos aquellos dones que sean necesarios adquirir, como capacidad de observación, meticulosidad, voluntad, esfuerzo, perspectivas, ingenio, determinación...
LA COMUNICACIÓN SOCIAL DEL NIÑO Los primeros pasos de comunicación que un niño realiza es con sus padres, tutores, adoptivos, protectores, etc. Al principio sus esfuerzo social será el llanto o una sonrisa, un grito de alegría o de dolor, extender sus brazos para que lo mimen o dar un abrazo. Los niños aprenderán lo que vean, si los padres hablan con serenidad y atención hacia él, eso será lo que hará al comunicarse, de sus padres aprenderá gestos, expresiones, movimientos y las pautas de comportamiento. Dicho de otro modo los padres son el modelo a seguir de sus hijos. Desde que el bebé nace los padres deben hacer de su bebé un ser social, relacionarse con él de todos los modos posibles, desde que lo viste, pasando por el juego, una canción o conversando siempre que sea posible con él. La relación, la comunicación, la interacción, son todas acciones sociales que hacen de un niño un ser social con comportamientos sociales, desde aprender a saludar, comer correctamente en la mesa, compartir juegos y juguetes o un simple "gracias" como respuesta a la ayuda de lo que se le ofrece o porque le dan una galleta. En los primeros años de vida de un niño hay varias fases en el desarrollo de su comportamiento social. A partir de los dos años comienza la constante negativa a obedecer, o hacer todo lo que se le dice que no haga o gritar o responder con actitudes de enojo y desenfado. Se trata de una etapa difícil y complicada pero necesaria, ya que es la forma que el niño tiene de afirmar su independencia y su progreso social.
Desarrollo de la personalidad La verdad es que de algún modo podemos saber como será el futuro carácter de nuestro hijo,aunque a partir del año ya tendrá manifestaciones muy claras de su personalidad, aunque también es cierto que a esa temprana edad son solo una porción de lo que realmente será en los siguientes años de su crecimiento. Los niños tendrán ante todo un gran porcentaje del carácter de sus padres (nos guste o no), dicho de otro modo, la personalidad y el carácter derivan en gran parte de la herencia familiar y otra parte del ambiente o medio en que se críen, si el medio es hostil el niño tendrá una actitud fastidiosa y hostil con el mundo y con los que lo rodean, si su medio es cariño y comprensivo, tendrá una actitud serena y familiar en general. Esto no quiere decir que un niño será totalmente bueno o malo porque su mundo sea bueno o malo, sea como sea, cada uno desarrollará una personalidad y un carácter definido por sus genes y por el medio. En el caso de los padres adoptivos, este planteamiento es más difícil porque no conocen sus progenitores, así que su principal basa de trabajo será la educación y formación familiar y social que den a sus hijos adoptivos.
Individualidad del ser Desde que nacemos por mucho que formemos parte de una familia y nuestra condición humana esté ligada a otros somos por esencia seres individuales, la individualidad es nuestro sello de personalidad, carácter, habilidades, inteligencia, etc. A medida que un niño crece, gradualmente irá mostrando los rasgos propios de su individualidad. Muchas cosas forman parte de la individualidad, desde las preferencias en comida o ropa hasta nuestras actitudes diarias, nuestra forma de pensar, lo que nos causa gracia o lo que nos hace llorar, nuestros jobis o deportes preferidos, nuestros ideales y capacidades.. Se puede decir que cada uno nace con un "tipo" o rasgos propios, como hemos dicho una parte de nuestra futura forma de ser irá organizada y concretada por los genes que traemos de nuestros progenitores y hasta de nuestros abuelos, y el entorno social dará forma y estructura a otra parte de nuestro carácter y personalidad. El entorno social tendrá la influencia que cada uno quiera que tenga sobre sí, todo estará muy condicionado con la educación familiar, aunque no indispensablemente, como todos sabemos.

EL COMPORTAMIENTO SOCIAL Y LA VOLUNTAD PROPIA Desde el nacimiento los seres humanos disfrutamos de la compañía de los demás, la deseamos y la necesitamos porque somos por esencia seres sociales. Es nuestro modo de aprender, de disfrutar, de vivir. Todas las habilidades que vamos adquiriendo son aprendidas por nuestra relación social. Comunicarnos, entendernos, relacionarnos, nos convierte en seres habilidosos, inteligentes, emocionales, íntegros, exigentes, racionales, es decir sociales. Pero ser sociales no es el único aspecto de nuestro ser, a demás de sociales somos individuales y por ende desarrollamos una habilidad o capacidad propia y personal que es la voluntad. Sin la voluntad no podemos hacer nada, no podemos decidir, ni pensar, ni elegir, ni disfrutar, no podemos actuar... Ya a partir de los seis meses un niño muestra con cierta energía algunas preferencias. El bebé indicará con chillidos, llantos, movimientos o alguna expresión corporal esa voluntad innata. Un bebé mayor, de entre dos y tres años, expresará su voluntad de otros modos, por ejemplo, mostrando a sus padres cuantas cosas es capaz sin ayuda, expresa claramente un si o un no por respuesta, se alegra o se enoja con actitudes violentas, busca el modo de salirse con la suya, si se siente desorientado y triste se olvida de sus berrinches y busca el cariño y fraternidad de sus padres, extrema sus emociones desde la vitalidad en los juegos, la felicidad de un regalo, pasando por las rabietas hasta preferir no comer por el enojo o complacer todas las veces que pueda a sus padres. La voluntad y el modo de expresarla también va condicionada por la carga genética.

EL COMPORTAMIENTO DESDE LOS 6 MESES A LOS DIECIOCHO MESES DE EDAD Un bebé o un niño expresará su acercamiento social utilizando sus sentidos básicos como todos nosotros desde la visión, el tacto o oído, etc.
De los seis a los ocho meses A pesar de que es una edad en la que los padres deben estar mucho encima del bebé, a la hora de la verdad, es la edad más deliciosa tanto para el niño como para los padres. Todos son mimos, arrullos y gestos de ternura. Los padres se desviven por intentar entender que desea el niño y el niño se desvive por hacer entender sus deseos más profundos. El niño se mostrará complaciente con risas, gritos, llantos y expresiones corporales como pueda ser capaz.
De los ocho a los doce meses Aunque con un poco de esfuerzo de vez en cuando el niño irá respondiendo a su nombre cuando lo llamen, pero a partir del año será más consciente. Es la edad en que comienza a entender el si y el no de sus padres a lo que está haciendo. Aprenden a saludar con un hola o adiós a todo el mundo, desde la familia hasta la gente que se cruza por la calle, resultan muy graciosos. Es una edad en la que se muestran muy afectuosos y complacientes, aunque esto no durará mucho tiempo. Prefieren jugar solos, son muy individualistas hasta pasados los tres años.
De los doce a los quince meses Cada día son más sociables, aunque disfrutan con grupos de amigos o compañeros de infantes sus juegos no son en común y es normal que se peleen por los juguetes, todos quieren el mismo. En general los niños a esta edad son bastante extrovertidos, no tiene vergüenza y bailar y hacer monerías es lo que más les divierte. Tienen necesidad de sentirse seguros y buscarán siempre la protección de sus padres. en esta edad se apegan bastante a sus padres y son muy celosos.
De los quince a los dieciocho meses Edad en la que quieren hacer todo lo que hacen sus padres. Las niñas quieren cocinar con sus madres, los niños quieren limpiar el coche con sus padres. Hablamos en términos generales ya que puede ser al revés. Se muestran muy independientes y comienzan a vestirse y desvestirse solos, gozan de conversación en compañía de los mayores, le agrada dibujar, mirar revistas y libros, sobre todo dibujos y fotos muy coloridas y llamativas. imitan todo el tiempo a los mayores, ya sea los padres, un hermano mayor, un amigo, un tío o el abuelo. Les gusta ver a otros niños, estar con ellos, pero no comparten los juguetes, como hemos dicho hasta la edad de los tres años son muy individualistas.

ACTITUD DE LOS PADRES ANTE LOS CAMBIOS DE COMPORTAMIENTO DEL NIÑO Los padres entran en un periodo de mucho trabajo personal, de paciencia y educación activa sobre el niño a partir de que éste tiene entre los dieciocho y tres años.
A partir de los dieciocho meses y tres años de edad el niño empezará a comprender el concepto de compartir No es que esté por la labor de compartir, pues hasta los tres años de edad no sentirá el deseo de dar y recibir en lo que respecta al juego. A los dieciocho meses el niño es capaz de comprender las explicaciones de sus padres cuando le enseñen que es necesario ser generoso y que es muy bueno compartir juegos y juguetes. El niño entiende muy bien lo que se le enseña, solo que no siempre estará dispuesto a aceptarlo, los padres deben insistir poco a poco con paciencia y cariño en la disciplina del comportamiento, se trata de elementos básicos de educación desde aprender a saludar, comer bien, ser generoso, compartir los juguetes o recogerlos, ser amables, comportarse correctamente con otras personas o simplemente lavarse las manos para comer, etc. Todo lo que se le transmite al niño, el niño lo asimila, con esto no se quiere decir que el niño se comporte como esperamos, no siempre los resultados son los que se esperan y aunque resulte complicado aplicar disciplina a un niño, es importante comprender que no logrará resultados positivos con violencia y amenazas. Tal vez el niño haga lo que se le dice por miedo, pero psicológicamente tendrá un crecimiento inseguro, la falta de comprensión social aísla a los niños, los vuelve tímidos, miedosos o apático, entre otros problemas personales y en la relación social normal. A medida que crece, un niño comprende el concepto de bueno o malo, aunque los niños se guían más por el impulso de hacer lo que desean, los padres deben actuar ante sus acciones buenas o malas, si son buenas premiándolos para que entiendan con más claridad que esa es la actitud que se espera de él; si actual mal tendrá que castigarlo, pero buscando un castigo correctivo, como "no comerás tu postre preferido en tres días", "no tendrás televisión en esta semana", etc, es decir actuando sobre aquellas cosas que al niño le importan porque la necesidad de ellas le hará reflexionar, asimilar y comprender el motivo de su conducta. A demás el sentido de justicia y responsabilidad lo desarrollará sistemática y progresivamente y hará del niño, una persona segura, firme, resuelta, consciente, sensible, generosa, responsable, autocontrolada, feliz...

COMPORTAMINETO DESDE LOS DIECIOCHO MESES A LOS TRES AÑOS DE EDAD El centro del universo para un niño son sus padres. Pero a medida que crece su desarrollo personal lo lleva a buscar y tener nuevas e interesantes experiencias como es el intercambio social y el comportamiento que desarrollará en el medio social. Su mundo será más amplio y no solo sus padres serán en el centro de su vida, el círculo se amplia a amigos, compañeros de colegio, incluso los personajes de TV y dibujos animados. A partir de aquí los padres deben poner mucho hincapié en el comportamiento social del niño y sobre todo en los cambios educativos y sociales que desarrolle, como hábitos sociales, cambios bruscos de conducta, cambios intelectuales, nuevos juegos, nuevas habilidades, es decir todo aquello que comporta crecimiento, desarrollo y conducta social tanto dentro como fuera de casa.
Entre los dieciocho meses y dos años de edad Es la etapa de insistir y animarlo a interactuar con otros niños. Los resultados no serán necesariamente positivos, es una edad en la que aun son muy egocéntricos y los celos juegan buena parte en su contra. No les gusta que toquen sus juguetes, piensan que se los van a quitar pero con paciencia irá comprendiendo que solo se trata de compartir y de pasarlo bien.
Entre los dos y dos años y medio Aun no querrá compartir sus juguetes pero poco a poco siente el deseo de estar algún rato con otros niños. En esta edad suele haber comportamientos de rivalidad y la conducta inicial será de imponer su voluntad. Los padres deben introducir una disciplina de consejos y palabras que le ayuden a un cambio de conducta. Deben ser firmes aunque no severos, para que el niño entienda la diferencia entre sus juguetes propios y que el parque de juegos pertenece a todos.
Entre los dos años y medio y tres años de edad La relación del niño con otros niños cambia bastante. Si bien a la hora de compartir le costará un poco a la hora de jugar algo en común será más decidido. Otra cosa interesante será que se aprenderá muy bien los nombres de sus amiguitos o compañeros de colegio, si se cruza con ellos por la calle o en cualquier otro lugar los saludará y los llamará por su nombre. Este comportamiento es importante porque ya aparecen los primeros signos de comportamiento y comunicación social fuera del ámbito de la familia. Será más generoso y muestra más simpatía con otros niños, es una edad de esfuerzos y logros, hablar más y mejor, comunicar sus sentimientos y sus deseos con mayor facilidad, eso lo hace feliz e intenta avanzar en este camino.

ACTITUD DE LOS PADRES Y CORRECCIONES CON CLARIDAD Insistir en premiar sus buenas acciones y castigar las malas pero modo correctivo, para que la corrección sea provechosa y eficaz. Para que un niño aprenda a diferenciar lo que está bien de lo que está mal es necesario indicar la corrección con claridad. Será más trabajo para los padres pero un alivio cuando sea mayor, todos los esfuerzos tiene su premio y no solo los niños ganan con la educación, el día de mañana una buena y constante educación será el orgullo de los padres. poco a poco los niños presentan buena voluntad a la hora de comprender el "si" o "no" de sus padres. Cuando es muy pequeño, entre el año y los dos años de edad, si el niño quiere jugar por ejemplo con un cuchillo o algo mortalmente peligroso, indiscutible y rotundamente habrá un "no" a eso que quiere usar como juguete y aunque llore desaforadamente deberá indicarle porque no puede jugar con ello y aunque Ud. crea que no lo escucha ni lo entiende, el niño capta el mensaje, aunque preferirá seguir llorando porque le duele el orgullo. Hay situaciones que no son negociables, sobre todo las que implican peligro ya sea un peligro medio o de graves consecuencias. Hay que seguir firmes y no dejar pasar las impertinencias del niño, porque tenderá en lo sucesivo a confundir berrinche y quisquillosidad con mala educación. Es una edad en que por lo general los niños se resisten a la autoridad, y más los niños por naturaleza que las niñas. No hay que consentir malcrianzas y malas actitudes como contestar o gritonear cuando los padres queráis implantar buenos hábitos y costumbres. Se debe insistir en actos educativos como compartir, ser generosos y cariñosos.

COMPORTAMIENTO DESDE LOS TRES AÑOS A LOS CINCO AÑOS DE EDAD Con las nuevas normas educativas, la educación preescolar comienza a los tres años de edad, y es una buena cosa, ya que es el mejor momento para que el niño desarrolle sus capacidades motrices, intelectuales y sociales de un modo más abierto y constante. Al principio para algunos niños puede ser chocante esta nueva incorporación en un medio en el que no se encuentran sus padres todo el tiempo con él, para otros resulta una fascinante experiencia con la que se sienten más a gusto y abiertos para desarrollar sus capacidades. Sea como sea los padres no debéis preocuparos, en cuanto a los primeros porque con un poco de paciencia el niño madurará y encontrará el modo de integrarse, necesitará cariño y comprensión, en cuanto a los segundos aunque resultará un alivio para los padres también es importante que se siga el cambio que fascina al niño para que no caiga en desenfrenos o excitaciones emocionales. Todo debe tener su término medio.
A los tres años de edad Si se relaciona con facilidad con otros niños, ya sea en el parque o el colegio aprenderá en poco tiempo a interactuar con habilidad y confianza en diversos juegos y responsabilidades.
A los cuatro años de edad Ya no solo piensa en interactuar sino hasta en engañar a otros niños, fanfarronear de quien es mejor o hasta pequeñas competencias como quien corre más rápido. Mala edad para los cambios de humor, pasa fácilmente de la alegría a los enojos pronunciados y actitudes turbulentas.
A los cinco años de edad Su actitud personal y emocional cambia bastante. Adquiere expresiones serias, concretas y realistas. Desea aprender, asimilar y ayudar. El cambio es inigual para niños y niñas. Los niños buscan emociones fuertes, las niñas buscan la identificación familiar.

COMPORTAMIENTO DE GÉNERO EN LOS NIÑOS DE ENTRE TRES Y CINCO AÑOS La sexualidad es tema importante en este capítulo.
A los tres años de edad Edad en la que los niños buscan reconocerse a si mismos y no se interesan por el otro. No existe la idea de amar, más que el amor que sienten por sus padres. El impulso habitual es "me gusta", "no me gusta". En esta etapa los niños se limitan a jugar solos o con otros niños pero sin prestar atención al género, se sienten iguales, simplemente niños. Es la edad de la pregunta: y porqué?
A los cuatro años de edad Edad en la que empieza a reconocerse a si mismo en cuanto a su sexualidad, a veces se mirará y tocará los genitales. Ya no les gusta que los miren cuando van al baño a hacer sus necesidades y poco a poco no querrán que otra persona los bañe, descubren su cuerpo y entienden que sus partes íntimas no son para mostrarlas. A esta edad harán discreción de género y buscarán intimidad, ya no les agrada lo de chicos y chicas juntos. Los niños prefieren estar más con niños y las niñas con niñas, hablamos en términos generales. Entre los cuatro y cinco años las preguntas serán más variadas y de amplio repertorio.
A los cinco años de edad El niño reconoce la separación de géneros y la diferencia entre ellos. No es una edad en la que se interesen mutuamente, más bien se complementan si juegan y comparten actividades, pero el interés solo radica en la comunicación social del momento.


El niño/a puede ser
 
Diferencias entre niños y niñas
 
Desarrollo social de niños/as
- Fácil, tranquilo, encantador.
- Malhumorado, irritable.
- Antisocial o líder.
- Sociable, perspicaz.
- Responsable, emprendedor.
- Agresivo, perverso, autoritario.
- Habilidoso, imaginativo. Etc.
Los niños son más lentos que las niñas en cuanto a las habilidades sociales, como por ejemplo, saludar o al entablar contacto con otros niños, no todos los niños son así pero en general les cuesta más.
- Son más aguerridos y agresivos que las niñas, en términos generales.
- Prefieren tener muchas amistades, aunque en general no son muy duraderas.
- Son emocionalmente más frágiles que las niñas.
- Los niños son menos amables con la autoridad por que por condición humana el varón es más independiente.
- Los niños tienen una inteligencia más estructurada, aunque tienden a ser vagos y flojos en el estudio es más por falta de decisión que de capacidad intelectual.
Las niñas tienden a desarrollar más actitudes sociales que los niños.
- Disfrutan más de la compañía de amigos u otras personas que los niños.
- Las relaciones de amistad son más íntimas y estrechas cuando se forman.
- Son menos agresivas pero más dominantes.
- Son más competitivas aunque la estructura social no permite en muchas ocasiones considerar su valía.
- Emocionalmente son más fuertes, se recuperan con mayor rapidez de un traspiés.
- Intelectualmente son más persistentes a la hora de lograr un objetivo.

COMO SE INDENTIFICAN LOS NIÑOS CON OTROS NIÑOS
Evidentemente hay niños más habladores que otros, unos son más sociables que otros Unos son más extrovertido y otros más introvertidos... Estas facetas que hacen a la personalidad de cada uno, también nos hacen más identificativos. Los niños complementan estas aptitudes y contribuyen al desarrollo personal. Los niños no necesitan muchos empujones para relacionarse con otros niños, es normal que si Ud. lleva su hijo al parque enseguida se una a otros niños que jamás ha visto, entre los niños hay como un conexión, especie de imán que le atrae. Pero a veces hay niños que no se juntan con otros, no se sienten atraídos por un grupo o por otro niño, porque no se siente interesado, tal vez el modo de jugar, gritar o cualquier otra cosa que ve en ellos, lo hace reservado. Los padres no deben intimidar, ni ridiculizar, ni discutir con el niño porque no se anima a integrase. No hay que preocuparse porque llegará el momento en que necesite y quiera jugar y compartir con otros niños. Los niños más tímidos necesitan estímulo y suaves impulsos para que aprenda a integrase en un grupo.

LOS NIÑOS PEQUEÑOS
Hablamos de niños de a partir de tres años Una edad en la que los cambios de comportamiento social son más claros, precisos y regulares. A la edad de tres años comienza un proceso de identificación personal y de los demás. Hablará con mucha soltura y eso hará que la comunicación y el comportamiento social adquiera un valor más interesante para el niño. Hay menos palabras sueltas y más fluidez de frases, esto lo hace feliz porque interactúa, explora y asimila cuanto le rodea, desde las cosas rutinarias de casa hasta las horas de colegio.

LO QUE NO HACE FELIZ A UN NIÑO
El niño no tiene muchas cosas de que preocuparse excepto de jugar, comer o dormir cuando lo necesita. Pero hay cosas que a veces ponen de muy mal humor a los niños y les producen sus buenas rabietas, desde un juguete hasta un "no" de sus padres. La sensación de frustración provoca en el niño esa falta de control sobre sus sentimientos. Si es muy pequeño se puede suplir su angustia con un intercambio de juguetes o con un cariño de sus padres, si es más grande el enfado por lo general dura más porque es más consciente de su actitud y espera lograr lo que desea. Tirarse al suelo, patalear y llorar es la forma más habitual de rabieta y aunque el primer impulso de los padres sea de enfado, la mejor actitud es conservar la calma y lograr que el niño lo escuche si está en un lugar público, si está en casa es mejor llevarlo a su habitación y recostarlo para que el sistema nervioso se relaje y poco a poco recobre el bienestar interior.

PAPÁ Y MAMÁ, MODELOS IDEALES
Los niños de entre tres y cinco años desarrollan un un gran apego al padre. La figura masculina le interesa fuertemente y busca desarrollar todas las actividades que desarrolla su padre e imitar sus gestos y comportamiento. Emocionalmente en general es inseguro pero habilidoso, imaginativo y audaz.
Las niñas de entre tres y cinco años son muy apegadas a sus madres y la figura responsable y comprensiva de la madre es lo que más le atrae y desea imitar. La niña desea cuidar de la familia como lo hace su madre y hasta en esta temprana edad toma decisiones y responsabilidades porque el modelo que irradia su madre le atrae naturalmente.
Hablamos en términos generales Ya que se dan casos que los niños imitan más a sus madres y las niñas a sus padres.

RELACIÓN SOCIAL DEL NIÑO
Educación correcta, relación correcta
RELACIONES NORMALES La educación debe ser la ideal y los padres que se esfuerzan por dar a sus hijos una educación ideal, esperan que el día de mañana sus hijos se comporten de acuerdo a esa educación. Podemos decir que por lo general sucede así, aunque no siempre los resultados se correspondan con la educación correcta y segura que se ha impartido. Si los padres son amables y cariñosos y los hijos reciben ese bagaje, lo más seguro es que sean educados y su relación social sea normal y feliz. Entre los tres y cinco años de edad, los niños tienen una relación concreta cuando se dirigen a su madre o a su padre. Veremos como es la comunicación con respecto al padre y a la madre.
RELACIÓN MADRE, PADRE E HIJO Cada edad tiene su relación:
A los tres años de edad Es una edad en que los niños se comunican mejor con su madre que con el padre, pero si la madre niega alguna cosa en concreto, el niño se dirige al padre automáticamente buscando aprobación. Entre los tres y tres años y medio el niño tiene tendencia al enfado, la exigencia y la obstinación. Queridos padres, mucha paciencia!
A los cuatro años de edad Es un cambio radical en la mentalidad e inteligencia del niño. A los cuatro años experimenta la sensación de orgullo y reconocimiento. En relación con el padre el niño habla con énfasis y fanfarronería de su padre, lo ve como lo máximo, como una gran autoridad pero si el padre es más cariñoso o afectivo con la madre que con él, se sentirá celoso y agresivo con su padre. En relación con la madre el niño también habla y se siente muy orgulloso de su mamá, aunque en casa no le gusta obedecer y se resiste, es menos celoso con ella, ya que, por naturaleza las madres intentan equilibrar la atención por igual a un hijo y al marido.
A los cinco años de edad En general a esta edad al niño le gusta hacer lo que hacen sus padres y si los padres le piden un favor se siente satisfecho y orgulloso de cuenten con él. A los cinco años el niño es muy expresivo en cuanto a los afectos, tanto con el padre como con la madre. Con respecto al padre la relación suele ser de más conversación, preguntas y abrazos. Con respecto a la madre la relación del niño suele ser de besos, abrazos y temas de conversación. Aunque parezca lo mismo la diferencia está en que con los padres el niño busca primero la comunicación verbal y al final los afectos y con respecto a la madre primero interactúa con afectos y continúa con una relación verbal.

RELACIÓN ENTRE HERMANOS, EL HIJO ÚNICO Y LOS AMIGOS Entre los tres y cinco años el niño desarrolla una relación social con sus hermanos de mucho afecto pero también de grandes confrontamientos. Lo normal es que estén muy unidos y a la vez en interminables peleas. Veamos su desarrollo:
Relación entre hermanos en niños de tres y cuatro años de edad La relación entre hermanos puede ser turbulenta, más a los cuatro que los tres años. El tema principal está en los celos que se provocan mutuamente y que las capacidades de juego y desarrollo intelectual son distintas por la edad, pero claro está que ellos no lo comprenden. Entre los tres y cuatro años el niño es egoísta y quiere todo para sí, si hay dos o tres hermanos juntos jugando, todos querrán el mismo juguete, aunque cada uno tenga el suyo propio. La pelea y los problemas se centrarán en el color o el tamaño del juguete o simplemente que quieren el mismo juguete para que el otro no juegue. Los hermanos mayores de más de cinco años suelen ser muy fastidiosos con sus hermanos pequeños. Hay que vigilar que este comportamiento, que es normal, no se vuelva tormentoso.
Relación entre hermanos en niños de cinco años de edad Un niño de cinco años suele ser afectivo y cuidadoso con sus hermanos más pequeños. En general tienen una predisposición a ayudar, ser amables y protectores, esto se da más en las niñas que en los niños, pero se trata de una disposición por naturaleza. Pero un niño de cinco años aunque comprenda muy bien las normativas de sus padres y sus consejos, sigue siendo un niño pequeño y no hay que cargar sobre él responsabilidades propias de los padres como cuidar y controlar a sus hermanos pequeños. El niño de cinco años quiere jugar y sentirse libre no atado, así que hay darle su espacio y no exigirle sobre sus fuerzas y alcance.
Relación del niño que es hijo único Un niño que es hijo único tiene ventajas y desventajas a la hora de relacionarse con otros niños. Como hijo único cuenta con todo el afecto y cariño con total disposición y a tiempo completo, esto es una buena ventaja para el niño ya que no tiene competencia, pero el problema surge cuando debe relacionarse con otros niños, no sabe comportarse o reaccionar con otros niños de edad comparable, puede sentirse inhibido y resentirse a la hora de mezclarse y jugar con otros niños. Los padres tienden a ser sobreprotectores y posesivos con el hijo único, les da miedo cualquier tipo de riesgo que corra el niño desde un rasguño a una caída por un tobogán, por poner un ejemplo. Lo ideal es ayudar al niño, que poco a poco se relacione y se aventure a jugar y participar en los juegos con otros niños, sobre todo si el niño tiende a ser tímido y vergonzoso, es bueno que cuanto antes se relacione con chicos de su edad.
Relación del niño entre amigos Hacer amigos es una fase que comienza a partir de los cuatro años y va perfeccionando a medida que el niño crece:
A los cuatro años de edad Aunque es probable que se relacione bien con otros niños y juegue sin problemas, un niño de cuatro año no hará un amigo fiel, como lo entendemos los mayores, puede haber afinidad entre un niño y otro, pero no se trata de algo fijo. Los niños no desarrollan una idea de amigos fieles en su lista de amigos, aunque si es más probable en las niñas, que son más afines a tener una amiga íntima. Es la edad de desarrollar la imaginación, intercambiar alguna conversación, juegos y poco más.
A los cinco años de edad Comienza un periodo muy selectivo. El niño selecciona desde los amigos, pasando por los juegos o la ropa, la música y los deportes. Es una etapa hermosa pero agitada, hasta a los padres les puede costar ir aceptando estos cambios personales del niño. El juego interactivo de entre niños de cinco años tiene un prototipo particular, y es que les gusta jugar o estar en paralelo, es decir, por ejemplo, que les agrada sentarse juntos en una mesa o estar pegados uno al lado del otro mientras juegan. A esta edad es difícil que se mezclen por género, las niñas prefieren estar con niñas y los niños con niños. tanto el juego como la interacción es bastante superficial a esta edad, si bien en grupo se divierten no están por el grupo sino por sentirse bien individualmente.

JUEGO Y DESARROLLO DE LOS NIÑOS EN EDAD PREESCOLAR Hay dos formas de que un niño desarrolle esta etapa crecimiento personal. En grupos sociales y en solitario:
Los grupos sociales En los grupos sociales se dan algunas características propias de los grupos. En todo grupo se encuentra el personaje"estrella" y el "antipopular", son formas de sociabilidad y antisociabilidad que los mismos humanos creamos en torno a una pandilla. Un grupo social como una pandilla tiende a separar en género, aptitudes, raza, inteligencia, tamaño, color o nacionalidad, etc. Los padres y docentes deben estar atentos para detectar este tipo de manifestaciones sociales que pueden producir daños irreparables.
El solitario La timidez o simplemente la forma de ser tranquila y reservada de un niño puede verse afectada emocionalmente. El niño solitario puede ser tildado de impopular y esta falta de interacción puede inclinar más tarde, a una persona a optar por varios caminos, desde caer en la pereza, el vandalismo, pequeños delitos o el suicidio. Los padres deben estar muy atentos a la conducta reservada de su hijo y usar todas las vías educacionales para que el niño encuentre el modo de explotar sus habilidades y compartirlas en su medio. El cariño y comprensión de sus padres junto al apoyo docente son la ayuda más valiosa para el niño.
Medios de ayuda para los niños con problemas de interrelación Como hemos dicho, los padres y los docentes son los que más pueden ayudar a un niño con problemas para relacionarse con el medio. Algunos medios provechosos consisten en adscribir al niño a alguien o algo que el considere de mucha importancia para que aumente su confianza y seguridad, sobre todo en si mismo. Algunos medios:
Definir roles y delegar responsabilidades Se trata de establecer una tarea de responsabilidad, por ejemplo, encargarle el arreglo de las sillas de la clase o repartir las galletas de la merienda. La responsabilidad también puede recaer en el niño estrella o popular, para que los más tímidos vean que es posible tener una responsabilidad y realizarla.
Actividades generales en grupo Formar varios grupos pero a la vez incluir alguna situación en la que ciertos miembros, elegir preferentemente al solitario, tenga que mezclarse con los otros grupos, para interactuar con el mayor número posible de niños. Esa situación puede ser pedir un determinado objeto que solo tiene uno de los grupos, por ejemplo cartulinas rojas para hacer flores.
Formar pequeños grupos Un niño no sociable le costará integrarse tanto en un grupo grande como uno pequeño. Para tranquilidad de los padres, los profesionales de la educación sabrán coordinar una serie de actividades de grupo para que el niño solitario pueda integrarse poco a poco con otros niños a la vez que podrá asimilar una buena diversidad de actividades que le facilitarán y ayudarán a abrirse y relacionarse.
Incorporarlo a una pareja opuesta a sí mismo Es bueno intentar que un niño solitario se relacione con uno muy activo y sociable, para el niño solitario sentirse parte de uno más popular le hará sentirse más integrado y aceptado. De todos modos hay que vigilar y relacionar al niño solitario con uno popular pero de buenos valores y que no se deje influenciar por las críticas de los demás niños.
Incorporarlo con niños muy sociales Un niño solitario, tímido y vergonzoso, se siente limitado por estas cuerdas que no le dejan aprovechar lo que quisiera hacer. Hay que tener en cuenta que se trata de niños que no quieren ser solitarios ni tímidos, en su corazón y en su alma quieren hacer y ser como los niños más activos y sociales. Una buena idea es emparejarlos con niños más movidos pero que les guste trabajar, hacer los deberes y que tienen a la vez buenos amigos.

ACTITUD DE LOS PADRES ANTE LOS TRASTORNOS DE HÁBITO, COMPORTAMIENTO Y LA MENTIRA
-son problemas de cierta gravedad Dependiendo como avanzan los trastornos mencionados. Los trastornos son respuestas emocionales del niño a situaciones que no puede controlar o que quisiera cambiar. El factor más desencadenante de los trastornos en la severidad o maltrato de los padres al niño, los otros factores también tienen su influencia pero una educación demasiado estricta o de maltrato marca emocionalmente al niño que busca desesperadamente cambiar la situación. Tal vez al principio se muestre complaciente y haga un gran esfuerzo en alegrar y responder positivamente a sus padres, pero si los padres siguen con la misma actitud severa dejará de complacer y buscará medios menos convincentes como la agresividad, robar o mentir.
- estos desórdenes tiene solución Los padres pueden revertir la mala conducta y los trastornos actuando con paciencia, aplicando palabras cariñosas, comprensivas, permitiendo nuevos juegos y amigos al niño, siendo más flexibles en la comida, ayudándolo con los deberes del colegio, preguntándole que ha hecho en las clases, animándolo a superar los obstáculos como por ejemplo las matemáticas, el lenguaje o los deportes, los fines de semana invitar un amigo a que se quede en casa y dejarlo un rato más mirando una película antes de irse a dormir, de vez en cuando ir a un parque de diversión que sea para compartir entre padres e hijos como un parque temático, por ejemplo:
- las mentiras pueden ser de varios tipos Los padres deben considerar la gravedad de ellas y actuar en consecuencia.
- explicatorias Dice lo contrario a lo que piensa para ver que hacen sus padres.
- ficticias Lo hacen por diversión, por ejemplo las niñas dicen que son princesas y los niños que son astronautas.
- encubridoras Saben que han hecho algo mal y usan la mentira para mitigar sus actos. El miedo al castigo o una reprimenda les lleva a elegir el camino de la mentira. Es la más grave de las mentiras porque tiene un contexto de juicio de parte del niño. En este caso los padres deben actuar con cautela pero con resolución.
- fanfarronadas Exageran las cosas para aumentar su seguridad. Los padres deben trabajar en la autoestima del niño, puede que se sienta poco valorado y considerado.

FAVORITISMO Y RECHAZO DE LOS PADRES CON LOS HIJOS
Hay padres que la incomprensión que siente con sus hijos la pagan con el favoritismo o el rechazo sobre ellos. El comportamiento en cada niño será distinto, como sus gustos, preferencias o juegos... Tanto el favoritismo sobre el hijo que se ajusta a sus gusto, como el rechazo sobre el hijo que es más inseguro, intranquilo o peleón, son actos agresivos sobre un hijo, ya que esto crea conflictos, celos, agresividad, timidez, rabietas, inseguridad, tic nerviosos, problemas psicológicos, etc. Es necesario crear un ambiente donde la seguridad y la confianza sean parte de la vida cotidiana del niño, son elementos muy valiosos en el desarrollo educacional.

PROBLEMAS QUE AFECTAN A UN NIÑO
- timidez y los celos Son dos cosas de frecuente problema en los niños de edad preescolar. La dificultad para hacer amigos o integrarse van directamente relacionados con estas dos motivos. La timidez no es algo negativo en si, pero tiene la dificultad de interferir a la hora de relacionarse con otras personas. Los celos también provocan un retraso en la relación normal entre los niños, ya que ellos mismos crean barreras en la comunicación.
- envidia Los niños de entre cinco y seis años Que ya están en el colegio empiezan a tener un nuevo mundo y sus exigencias se vuelven más personales e individuales. Quieren elegir la ropa, el color de la misma, el calzado, los nuevos juguetes, los deportes y hasta los amigos. Aunque no son conscientes de ello, es simplemente instinto y gusto.

PROBLEMAS SOCIALES DE LOS NIÑOS
- las mentiras En edad preescolar los niños ya pueden diferenciar entre fantasía y realidad. Lo aprenden por si mismos y otro poco en los medios que les rodea como la TV y los amigos. Es bueno aclarar a los padres que los niños por lo general no mienten y cuando comienzan a hacerlo es porque una situación amenazadora los obliga, el miedo al castigo u otras razones les lleva a optar por mentir. En cuanto los padres os deis cuenta de que el niño miente para encubrirse, antes de nada, es importante que averigüe sus causas y hablar del tema cuanto antes para que sepa que no está bien mentir y que la mentira puede tener graves consecuencias para él y para otros. Las mentiras pueden ser de varios tipos, están las explicatorias, las ficticias, las encubridoras y las fanfarronadas. Ante la mentira los padres deben actuar con algunas normas sencillas y aplicables a todo niño, por ejemplo, explicar al niño la diferencia entre realidad y fantasía, pedirle explicación del porque de su mentira, no ridiculizar al niño, aumentar su autoestima con elogios sobre aquellas cosas que se len bien o muy bien, no utilizar castigo físico y aplicar un castigo educativo como por ejemplo ayudar a limpiar u ordenar algo en casa, cuando en realidad querría ir a jugar.
- trastornos de hábitos Muchos factores pueden llevar a un niño a tener trastornos de hábito, por ejemplo una educación demasiado estricta, falta de afecto, excesiva protección, represión a cada acto del niño, etc. Los trastornos que se pueden apreciar serán por ejemplo, mojar la cama, comer poco, enfados frecuentes, llorar por todo, negarse a todo los que se le pida, no estudiar, rechazar jugar o comer, posible masturbación, manchas fecales en las defecaciones.
- trastorno de comportamiento Lo mismo que en los trastornos de hábito, los trastornos de comportamiento se desatan por factores como una educación demasiado estricta, falta de afecto, excesiva protección, represión a cada acto del niño, etc. Los trastornos que se pueden apreciar serán por ejemplo, mentir por todo, robar, esconder objetos de uso diario, destruir cosas, apatía, agresividad con otros niños o personas, depresión, falta de interés en todo, dificultad en aprender, distracción, estrés... Lo recomendado es terapia profesional.

OBJETOS EDUCACIONALES
Educación y procesos
INTRODUCCIÓN La palabra "educación" viene del latín "educere" significa guiar, conducir y "educare" que significa formar, instruir. Podemos definir la educación como un proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra. La educación está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. El proceso de la educación es una vinculación y concienciación cultural, moral y conductual..
IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN Las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando a demás nuevos conceptos. En la educación esta presente el proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad. La educación se comparte entre las personas por medio de nuestras ideas, cultura, conocimientos, etc. en un ámbito de respeto hacia a los demás.

EDUCACIÓN FORMAL E INFORMAL La educación empieza por casa, los padres son los primeros responsables en la educación de los niños. La educación continúa en el aula: como educación formal y no formal o informal y otros medios de formación que utilizamos para el aprendizaje de nuestros hijos.

VALORES EDUCACIONALES La educación da como resultado un proceso que se materializa en una serie de habilidades, conocimientos, actitudes y valores adquiridos, produciendo cambios de carácter social, intelectual, emocional, etc. en la persona que dependiendo del grado de concienciación, será para toda su vida o por un periodo determinado, pasando a formar parte del recuerdo en el último de los casos. La Educación es un proceso de socialización y enculturación de las personas a través del cual se desarrollan capacidades físicas e intelectuales, habilidades, destrezas, técnicas de estudio y formas de comportamiento ordenadas con un fin social como valores, moderación del diálogo-debate, jerarquía, trabajo en equipo, regulación fisiológica, cuidado de la imagen, etc.

TRANSMICIÓN DE LA EDUCACIÓN La educación es un ingrediente fundamental en la vida del ser humano y la sociedad y se remonta a los orígenes mismos de la humanidad. La educación transmite cultura y la cultura y la educación permiten la evolución del ser humano.

PROCESOS DE LA EDUCACIÓN A demás del aprendizaje de las aulas es importante el autoaprendizaje como proceso de desarrollo personal. Cada ser es único, cada uno de nosotros es un elemento clave dentro del proceso de la evaluación de la educación. La evaluación mejora el aprendizaje y la organización de las tareas, entre otros aspectos metodológicos. En la perspectiva educativa, la evaluación adquiere una nueva dimensión y la educación adquiere un sentido de pertinencia a la enseñanza-aprendizaje.

EL APRENDIZAJE La frase "La educación consiste en dirigir los sentimientos de placer y dolor hacia el orden ético." Aristóteles
- incentivar el proceso de estructuración del pensamiento, de la imaginación creadora, las formas de expresión personal y de comunicación verbal y gráfica.
- favorecer el proceso de maduración de los niños en lo sensorio-motor, la manifestación lúdica y estética, la iniciación deportiva y artística, el crecimiento socio afectivo, y los valores éticos.
- estimular hábitos de integración social, de convivencia grupal, de solidaridad y cooperación y de conservación del medio ambiente.
- desarrollar la creatividad del individuo.
- fortalecer la vinculación entre la institución educativa y la familia.
- prevenir y atender las desigualdades físicas, psíquicas y sociales originadas en diferencias de orden biológico, nutricional, familiar y ambiental mediante programas especiales y acciones articuladas con otras instituciones comunitarias.

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